Pérez De Pineda, Juan

Pérez De Pineda, Juan
Nació a finales de siglo en Montilla (Córdoba, España). Nada conocemos de su niñez y juventud, pues no es hasta mediado del siglo XVI que aparece en Sevilla, con el grado de Doctor en Teología o quizá en Cánones y rector del Colegio de Niños de la Doctrina, que era un foco protestante.

Sabemos que fue funcionario del Emperador Carlos V en Roma y Nápoles, con el título de Prior de la Iglesia de Osma. Consiguió una breve del Papa Clemente VII en favor de los escritos de Erasmo (que con tanta profusión y aceptación circulaban por España). Fue testigo directo del “saco de Roma”, cuando las tropas imperiales saquearon el palacio papal y la basílica de San Pedro. Pineda opinaba, en carta al Emperador, que sin aquella medida de fuerza el Papa habría retrasado en más de mil años firmar la paz con él.

De regreso en España se identificó tanto con el reformador aragonés Juan Gil, también conocido por Dr. Egidio, y su forma de entender la fe cristiana -en línea y continuadora de Valera (v.), que, al ser procesado aquél, abandonó Sevilla. En 1553 le encontramos en Ginebra. Allí se relaciona con los calvinistas y colabora con el propio Juan Calvino (v.), ante el cual intercedería para conseguir un local de culto para los que emprendieron el mismo camino que él desde el monasterio de San Isidoro del Campo (Sevilla), de quienes fue pastor en St. Germain. Teodoro de Beza, sucesor de Calvino, escribió un elogio de Pérez de Pineda, que permaneció fiel a las doctrinas calvinista y tradujo al castellano el Sumario breve de la doctrina cristiana de Juan Calvino, con la liturgia reformada incluida (Ginebra 1559). Aunque fue invitado a ser pastor en Londres, Amberes y la Navarra francesa, rechazó las tres ofertas para continuar sus labores editoriales.

Alrededor del año 1560, Pineda se fue a Francia cuando se pidieron pastores a la Iglesia de Ginebra. Después de algún tiempo en Blois, donde probablemente era consejero del Almirante Coligny, se convirtió en capellán de Renata de Francia, duquesa de Ferrara, en el castillo de Montargés (1564). Allí estuvo en compañía de Antonio del Corro (v.) durante un poco de tiempo con Casiodoro de Reina (v.). La muerte le sobrevino en París en 1567, cuando estaba preparando la impresión (o reimpresión) de obras en castellano.

Hasta una fecha muy reciente se dudaba si había concluido o impreso la traducción completa de la Biblia. El investigador inglés A. Gordon Kinder (v.) tuvo la suerte de encontrar en la Biblioteca de Simancas, en los despachos del embajador español en Francia, la suficiente evidencia que demuestra que, de hecho, no se trataba de una Biblia completa, sino de un Nuevo Testamento”.

Todo el material tipográfico y todos los ejemplares de ese Nuevo Testamento en español y otras obras fueron quemados, los dos impresores españoles asesinados y el librero de Amberes, que había dispuesto todo, encarcelado.

El Nuevo Testamento referido por Kinder, es la propia traducción de Pérez del original griego al “romance castellano” (1556), que en realidad es una revisión del publicado por Francisco de Encinas (v.) (Amberes, 1543). También tradujo los Salmos de David, con sumarios y contenido de cada uno (1557).

“Juan Pérez es prosista sobrio y vigoroso, de la escuela de Juan Valdés” (Marcelino Menéndez Pelayo).

En 1560 publicó la más bella de sus obras: “Epístola para consolar a los fieles de Jesucristo, que padecen persecución por la confesión de su Nombre: en que se declara el propósito de buena voluntad de Dios para con ellos, y son confirmados contra las tentaciones y horror de la muerte, y enseñado cómo se han de regir en todo tiempo próspero y adverso”.

GABINO FERNANDEZ

No hay ningún producto que se ajuste a su selección.

#WebinarsClie
Diccionario imágenes y simbolos