Havergal, Frances Ridley

Havergal, Frances Ridley
Nació en Astley (Worcestershire, Inglaterra), hija de un piadoso pastor anglicano, reconocido como una autoridad en música eclesiástica.

En 1850, cuando tenía 12 años de edad, quedó huérfana de madre. Su conversión tuvo lugar mientras realizaba sus estudios en una escuela de Londres, tenía 15 años. Adquirió un magnífico conocimiento de latín, griego y hebreo, pero su principal interés fue la poesía. De estilo sencillo y claro, los himnos que escribió y la música que compuso para ellos han pasado a la historia de la himnografía cristiana. Sus libros se vendieron por millones. De ella se ha dicho que fue una de las más grandes escritoras de himnos.

Su vida espiritual transcurrió a lo largo de las líneas marcadas por la enseñanza Keswick (v.). Voluntariamente permaneció soltera toda su vida, para así consagrasarse más al servicio de Dios. “Fue —escribe— el 2 de diciembre de 1873 que por primera vez vi claramente la bendición de la consagración verdadera. Lo vi como un destello de luz eléctrica, y lo que uno ve no puede ignorarlo. Tiene que haber total rendición antes de la bendición total. Dios nos introduce en la una mediante la otra. Él mismo me lo mostró de la manera más diáfana”.

Aun dentro de los límites impuestos al sexo masculino por la sociedad victoriana de su época, escribía, cantaba, daba varias clases de estudio bíblico semanalemente; visitaba los hogares y granjas de los interesados, hasta que su salud, nunca fuerte, le produjo un colapso nervioso. Murió en mayo de 1979, a causa de un enfriamiento que le congestionó e inflamó los pulmones. Su última petición fue oír cantar a su hermano: “Jerusalén, mi hogar feliz”.

No hay ningún producto que se ajuste a su selección.

#WebinarsClie
Diccionario imágenes y simbolos