Clímaco, Juan

Clímaco, Juan
Es muy poco lo que sabemos del autor de la famosa Escala espiritual, nada sorprendente en un hombre que pasó la mayor parte de su vida en el retiro del desierto, rehuyendo fama y reconocimiento humano. Su primer “biógrafo”, un monje llamado Daniel, ignoraba incluso su lugar de nacimiento o el lugar en que se crió antes de ingresar en la vida religiosa. Se le conoce por Clímaco en honor al título original de su obra Escala, Klímax, en griego.

Cuando tenía diecisiete años se ofreció ingresó en el monasterio de Santa Catalina, fundado poco antes al píe del monte Sinaí. Vivió allí diecinueve años cumplidos siendo para todos ejemplo de obediencia. Al morir su maestro espiritual se marchó al yermo para saber más del desprendimiento. Hizo una celda a cinco millas del monasterio en un lugar que llaman Tolas. Habitó en ella cuarenta años con gran entusiasmo y alegría de corazón, gozoso siempre, inflamado por el fuego del amor de Dios.

Dormía sólo lo necesario para guardar la integridad del entendimiento de manera que no perdiese el seso ni fuerzas por el exceso de las vigilias. Oraba por gran espacio antes de acostarse para reposar y dormir. Escribía libros para alejar de sí la acidia y tibieza. Todo su afán era el amor incomparable del Señor viviendo en continua oración. Se esforzaba día y noche por contemplar la hermosura de Dios en el espejo limpio de las castidad. Nada de esto le fatigaba.

Sobrepasaba a los moradores de aquel lugar en toda virtud y bondad. Acudían a él con único deseo y voluntad. Le tomaron por maestro y gobernador del monasterio, como si del cielo les hubieran dado un nuevo Moisés. Su dirección no defraudó esperanzas ni deseos. A petición del abad del monasterio de Raitu, situado en la punta de la Península del Sinaí, a orillas del Mar Rojo, escribió en griego Klímax tou Paradeison o Escala al Paraíso. Compuesta de 30 logoi, llamados escalones por su editor, en justa correspondencia numérica a la edad de Jesucristo en su bautismo e inicio de su ministerio. “Como Moisés, subió al monte aquel varón. Entró en la santa oscuridad y recibió la ley escrita por el dedo de Dios. Contemplando la hermosura y subiendo por la escala del entendimiento abrió su boca, atrajo sobre sí el Espíritu Santo y, del tesoro que tenía en su pecho, escribió palabras de buen entendimiento” Daniel, su primer biógrafo). A continuación escribió el Peri tou poimene o Libro sobre el pastor, finalizado el cual volvió a la vida solitaria en Tolas. Aunque poseía un vasto conocimiento, valoraba poco el saber que no iba acompañado por la experiencia personal.

No hay ningún producto que se ajuste a su selección.